¿Adiós a la venta de inmuebles en dólares? La idea que trabaja el Banco Central con promotores y bancos
Por Eder Canabal el 19 de diciembre, 2025 En los últimos meses, el mercado inmobiliario uruguayo comenzó a debatir un tema que hasta hace poco parecía impensado: la posibilidad de avanzar hacia una mayor utilización del peso uruguayo —y de unidades indexadas— en las operaciones de compraventa de inmuebles, históricamente denominadas en dólares. Este debate no surge de forma aislada. Responde a un análisis más amplio que viene realizando el Banco Central del Uruguay (BCU) sobre la evolución del tipo de cambio, la pérdida de fuerza relativa del dólar estadounidense frente a la moneda nacional y la necesidad de reducir los niveles de dolarización de la economía.
El contexto cambiario actual
Durante 2024 y 2025, el dólar mostró una tendencia de debilitamiento frente al peso uruguayo. Este comportamiento se explica por una combinación de factores locales e internacionales, entre ellos la política monetaria del BCU, el control de la inflación y el ingreso sostenido de capitales al país. Desde la óptica del Banco Central, el objetivo no es fijar un tipo de cambio determinado, sino preservar la estabilidad de precios y fortalecer la confianza en la moneda nacional, en el marco del régimen de metas de inflación vigente.
La mirada del BCU sobre la desdolarización
De acuerdo con información periodística reciente, el BCU viene manteniendo conversaciones con bancos y desarrolladores inmobiliarios para analizar mecanismos que permitan reducir gradualmente la dependencia del dólar en el sector inmobiliario, promoviendo operaciones en pesos uruguayos o en Unidades Indexadas (UI) . Este enfoque se enmarca en una estrategia de largo plazo que busca: Reducir los riesgos financieros asociados a la volatilidad cambiaria. Disminuir los descalces entre ingresos y obligaciones de hogares y empresas. Profundizar el mercado financiero en moneda local.
Por qué este escenario podría ser positivo
Desde una perspectiva macroeconómica y sectorial, una eventual mayor utilización del peso uruguayo en el mercado inmobiliario podría generar impactos favorables:
1. Mayor previsibilidad para compradores y desarrolladores
Operar en moneda local o en UI permite alinear mejor los ingresos, los costos y el financiamiento, reduciendo la exposición a variaciones bruscas del tipo de cambio.
2. Menor dependencia de factores externos
Una economía menos dolarizada es menos vulnerable a shocks internacionales, especialmente en contextos de incertidumbre global o cambios en la política monetaria de Estados Unidos.
3. Fortalecimiento del crédito hipotecario en moneda nacional
El impulso a préstamos en pesos o UI contribuye a ampliar el acceso al crédito, con cuotas más alineadas a la evolución de los ingresos locales.
4. Mayor estabilidad del mercado inmobiliario
La reducción de la dolarización puede ayudar a suavizar ciclos de subas y bajas abruptas en valores inmobiliarios asociados exclusivamente al movimiento del dólar.
Desafíos a considerar
El propio BCU reconoce que se trata de un proceso gradual. El mercado inmobiliario uruguayo tiene una fuerte tradición de precios en dólares, tanto por razones culturales como por la percepción histórica de resguardo de valor. Además, algunos sectores productivos advierten que un dólar más débil puede afectar la competitividad de las exportaciones, lo que obliga a mantener un delicado equilibrio entre estabilidad macroeconómica y dinamismo económico.
Conclusión
El análisis que realiza hoy el Banco Central del Uruguay refleja un cambio estructural en la forma de pensar la economía local y, en particular, el rol de la moneda nacional. Si bien no se trata de una medida inmediata ni obligatoria,
la discusión sobre la desdolarización del mercado inmobiliario abre una nueva etapa, con potenciales beneficios en términos de estabilidad, previsibilidad y desarrollo del crédito.
En Raza Propiedades seguimos de cerca estas transformaciones, convencidos de que un mercado bien informado es clave para tomar mejores decisiones de inversión.